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Super Riviú: Kick-Ass 2

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El filme más reciente basado en el universo de comics de Mark Millar, Kick-Ass 2, fue estrenado en agosto para el público estadounidense y británico, pero si vives en América Latina o ciertas partes de Europa, es posible que recién haya aparecido en tu cartelera local. Al igual que el primer filme, Kick-Ass 2 se enfoca en las repercusiones de ser un vigilante enmascarado, sin embargo a diferencia del primer filme, el enfoque ha pasado de un sólo protagonista a dos.

Al comenzar Kick-Ass 2 volvemos a la vida de Dave Lizewski (Aaron Taylor-Johnson), quien abandonó su carrera de vigilante nocturno después de los eventos en el primer filme. Dave ha regresado a su vida en la escuela, con sus amigos y su novia, pero dentro de él todavía existe esa llama que arde por justicia y algo de emoción. Por suerte, Mindy Mcready (Chloë Grace Moretz) alias Hit-Girl, resulta estar en la misma escuela que él y eventualmente los dos se juntan para entrenar antes de ir a clases. Mindy nunca dejó de entrenar o salir por las noches a perseguir maleantes, más que nada por la promesa que le hizo a su difunto padre, pero también porque aceptémoslo: la chica está loca y le gusta matar gente.

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Con la premisa del filme hecha, la secuela mueve todo a un nuevo nivel. Hay más personajes, más desarrollo de personajes y más escenas de acción, pero a la vez la violencia ha bajado un poco de tono y ya no es tan gráfica como se esperaba. El villano principal en esta vuelta vuelve a ser Chris D’Amico (Christopher Mintz-Plasse), quien sube de rango y reemplaza a su padre del filme anterior haciéndose llamar ‘The Motherfucker’. Chris escala rápidamente la curva entre niño rico llorón y kingpin de la mafia en su sed de venganza contra Kick-Ass, el causante de la muerte de su padre.

Durante la trama, Kick-Ass y Hit-Girl siguen una dinámica interesante que me gusta comparar a Batman y Robin (Dick Grayson) cuando todavía estaban cool. Kick-Ass conoce nuevos héroes que lo hacen sentir popular por primera vez en mucho tiempo, pero sigue siendo un don nadie en la escuela, y por su parte Hit-Girl hace lo imposible por estar sola y hacer lo que ella quiere, pero su nuevo grupo de amigas tiene otros planes. Ambos quieren lo que el otro tiene y por alguna razón sólo pueden conseguirlo cuando trabajan juntos. Esto también presentó muchas oportunidades para ver a los dos interactuando frente a otra gente sin sus máscaras, algo de lo que vimos muy poco en el filme anterior.

En cuanto a violencia, realmente el filme no tiene nada que no verías en un film de Tarantino. Hablamos de hiper-violencia, pero muy poco de lo que hacía tan controversial al filme original apareció aquí. Incluso en algunas escenas la sangre es censurada y las escenas de acción menos crudas. Sólo hay una escena real en el filme que podría levantar cejas, pero incluso ésta es bajada de tono y editada. El cómic por otro lado es realmente obsceno y brutal cuando lo comparas al filme. Al igual que la primera cinta, Kick-Ass 2 es como ver los eventos del cómic a través del “filtro Hollywood” en Instagram – todo se ve más ideal y el final feliz es inminente.

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La película tiene momentos predecibles a diestra y siniestra, pero al menos es honesta en sus intenciones. Es un filme hecho para entretener y desde el comienzo vemos el humor negro que caracteriza a los libros y al filme anterior mezclado con las exageraciones clásicas de híper-violencia que definen el trabajo de Millar, a tal grado que a veces pareciera que las escenas de acción están hechas para que te rías. Todo esto envuelto en un paquete lleno de diálogo con palabras sucias y muchos insultos originales. En corto: no lleves a tu hijo o hermana menor de edad a ver esto. Es una película para ir con tus amigos o tu novia que odia a Justin Bieber (bien por ti), comer popcorn y pasarla bien.